20 de septiembre de 2016

Berlin Marathon 2016: la batalla continúa

En el año de la consagración plena y absoluta de la estela del magnífico Eliud Kipchoge como el máximo exponente y dominador de la escena en ruta mundial en los últimos veinticuatro meses, la cuadragésimo tercera edición del BMW Berlin-Marathon revela un elenco de combatientes cuyo empaque resulta algo más ilusorio que ilusionante, a tenor de las circunstancias. Bien es cierto que la no presencia del plusmarquista mundial, un reinqueante Kimetto, no plantea ninguna contrariedad, dadas sus actuaciones post-Berlín '14, pero sí que es cierto que las ausencias de maratonistas de trayectoria destacada en las últimas temporadas (Desisa, Biwott, Chumba, Kitwara, Lilesa o Ghebreslassie, amén de la decadencia propia de aquellos astros, otrora centelleantes, del calado de Geoffrey Mutai o Tsegaye Kebede -a quien, por cierto, veremos junto a Kimetto en Chicago-) sí que podrían aparcar los sueños de los más ávidos y esperanzados visionarios. Sin embargo, un grupo conformado por diez hombres con marcas sub 2h07 responde a la expectativa continua de un evento que, año tras año, confirma su extraordinario saber hacer en lo que a configuraciones de carrera se refiere, especialmente frente a la ostentosidad desmedida de Londres, o la ausencia de statu quo presencial del resto de Majors en relación a las dos carreras dominantes, hablando especialmente de cantidad relacionada con calidad. Debe confiarse, por tanto, en la pericia organizadora de un maratón que se ha convertido en referencia en estos menesteres por méritos propios, y que en esta edición, ante la imposibilidad de otras bazas, confía en la veteranía, la experiencia y la enormidad figurativa de un reducido número de atletas sin casi parangón, si bien alejadas de los estándares del devenir actual de la ruta.