15 de marzo de 2015

Silencio, se vuela



Doce años. Doce carreras. Miles de objetivos cumplidos en los 10 kms de Laredo. Ese podría ser el epígrafe del que es, como incesantemente repite su alma máter, Jonatan Flores, de la Asociación Deportiva Amigos del Deporte, "el circuito más rápido del mundo". Y no va muy desencaminado.


Desde que la prueba cobrase vida en un ya lejano 2003, este particular, echando la vista atrás, es evidente. La frenética fisonomía de un circuito plano y terso, de larguísimas y vastas rectas y exiguos giros, no puede sino elevar a los altares del atletismo español una carrera que, año a año, contempla cómo sus registros generales y personales descienden a velocidades vertiginosas, tanto en el caso del nivel más profesional, como en segmentos mucho más populares. Por marcas medias, se refrenda la teoría de la frase de cabecera. Ostentando la mejor marca mundial del año en ruta durante buena parte del 2014, Laredo se convierte en capital de la velocidad atlética cada primavera desde hace ya una docena de años.

Paula González Berodia
Ganadora en 2014
(Récord de Cantabria, 32:36)
El primer triunfo en el palmarés, en 2003, para dos cántabros. Iván Hierro detenía el cronómetro en 2003 en 29:47.58. Era tan sólo un tímido aviso de lo que estaba por venir. Remedios Alonso, también de la casa, inscribía su nombre con letras de oro como primera vencedora femenina. En 2004, la prueba ya iba cerrando filas en torno a una idea de importancia capital, santo y seña con los años. La prioridad absoluta debía ser el atleta, y no a la zaga, el espectador tendría que sentirse parte esencial de la carrera. Con sobrada capacidad para acoger un aforo de atletas mucho mayor, los 10 kms de Laredo siempre han apostado por la comodidad plena, tanto del corredor como del numerosísimo público, viéndose obligada la organización, año tras año, a cerrar el grifo de las inscripciones cuando cientos de personas aún están interesadas en buscar sus retos por las calles pejinas. Ya en aquel 2004, siete atletas por debajo de 30 minutos. Y al tercer año de vida, la primera bomba de verdadera artillería. 9 de abril de 2005. Juan Carlos 'Tete' de la Ossa revienta el récord de España de la especialidad, fijándolo en un temible 28:02.87. Una fecha que ha quedado grabada a fuego en los corazones de los miles de espectadores que contemplaban a aquel diminuto conquense, con alma y hechuras de africano, en búsqueda y captura de una gesta casi de otro tiempo.
Con la participación ampliándose año a año, en 2006 y 2007 asistimos a la única ocasión en la que una fémina, la madrileña Diana Martín, ha repetido victorias consecutivas (también Paula González ha conseguido dos triunfos, en 2011 y 2014), y en 2007 y 2008 ídem en la categoría masculina, con victorias del marroquí Mohammed Amyn. Ya en 2009, se produce un hecho que cambia, incluso, el devenir de la ruta mundial. El rutilante keniano Micah Kogo se apodera del récord planetario, apartando al todopoderoso Gebrselassie por apenas un segundo de lo alto de las listas. Su 27:01 lo eleva a la categoría de mago del asfalto. Laredo, buscando la excelencia mediante un golpe de mano, apuesta todo a una carta por Kogo para su edición de 2010. Tras pactar 'liebres' y pasos, un incontrolable Kogo se quedaba el 20 de marzo en un escalón contiguo, con un fantástico 27:29, insuficiente, pero que sigue siendo récord de la prueba. Sólo la desorbitada proeza de Leonard Komon en Utrecht, pocos meses después, pudo desbancar a Kogo de su récord mundial, fijándolo en un remoto 26:44.

Wilson Kiprono Too
Ganador 2014 (27:39)
La primavera de 2011 asomaba como presagio de lo que acontecería después, con debut y victoria de Paula González Berodia en uno de los sprints más bellos que se recuerdan, mano a mano con Iris Fuentes-Pila. No sería menos el gran Chema Martínez, venciendo in extremis a Hicham El Amrani. Año crucial, puesto que Laredo sobrepasa por vez primera el millar de atletas en meta. La soberbia victoria del catalán Carles Castillejo en 2012 escoltaba al récord de España que conseguía Marta Domínguez (31:47), imbatible a día de hoy. Y la edición de 2013 se convertía, de nuevo, en una oda al atletismo patrio, con la brillante pugna entre dos históricos del tartán nacional, ambos campeones de Europa, y felizmente habituales por las calles de la villa: Juan Carlos Higuero y Arturo Casado. El 'León de Aranda', tras tres participaciones anteriores (con dos segundos puestos y un tercero), conseguía por fin adueñarse del más alto escalón del podio. Mientras, Iris Fuentes-Pila brillaba con luz propia, consiguiendo el récord de Cantabria (32:57), y arrebatándoselo, precisamente, a su hermana Zulema, dueña y señora de un magnífico 33:04 desde 2009.

La edición de 2014, disputada el pasado 22 de marzo, llegaba con status de prueba ya clásica, asiduo colofón nacional para la temporada de invierno. Y mayor éxito, casi imposible. Paula González superaba el récord cántabro, con una potentísima victoria en 32:36, refrendando un fabuloso estado de forma. Y un grupo de fulgurantes africanos, encarnado en la figura del bisoño Wilson Kiprono Too, hacía saltar la banca. Con una cabalgada monumental, y en buena medida en solitario, se quedaba a las puertas del récord del circuito, con un 27:39 que lo mantuvo en el primer lugar de las listas mundiales hasta los primeros vestigios del verano atlético.

No son pocos los nombres ilustres que han paseado su infinita calidad por Laredo. 
Antonio Serrano, Martín Fiz (que volverá este año, buscando el récord de España de mayores de 50 años, en poder de Sergio Fernández Infestas, 31:42), Pablo Villalobos, Pedro Nimo, Luismi Martín Berlanas, Lolo Penas, José Carlos Hernández o Teodoro Cuñado ya han sentido en sus piernas lo que es volar bajo por esas calles bendecidas con el don de la celeridad. Otros, como Fabián Roncero, Toni Abadía, Javi Guerra o las hermanas Fuentes-Pila son habituales, año tras año, de una cita primordial en el calendario. Sin olvidar que, en sus 12 años de existencia, la prueba ha disfrutado del lujo de padrinos tan majestuosos como Seve Ballesteros, Mariano Haro, Miguel Indurain, Ruth Beitia, Óscar Freire o Juanjo Cobo.

Un evento que contó, en su última edición, con 192 atletas por debajo de la barrera de los 35 minutos. 596 por debajo de los tan psicológicos 40 minutos. Y que, cada año, ve cómo fondistas de excepcional talento y corredores llegados desde los más recónditos lugares, tanto de dentro de nuestras fronteras como de fuera de ellas, acuden a una villa del norte de España en busca de su deseo más codiciado. 
Laredo sigue ahí, esperando que el año transcurra rápido para desempolvar sus emociones. Y ahora que, de nuevo, llega la primavera, el mundo del atletismo en ruta se detiene en seco. Llega marzo, volvemos a Laredo. Y de vuelta, el próximo sábado 21 de marzo, en la que será su edición 12+1, se parará el tiempo para que muchos cumplan su objetivo. 

En el circuito más rápido del mundo, "silencio, se vuela".





LISTAS 2015




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