22 de febrero de 2015

Antequera 2015: una puerta hacia la ilusión


Pablo Torrijos, 17.03m






Un nuevo Campeonato de España que concluye. Docenas de batallas, luchas, sufrimiento, recompensas, y sobre todo, ilusión. Mucha ilusión. Puede ser quizá la palabra que más circule a través de los subconscientes de todos aquellos que disfrutamos con las grandes citas del atletismo en nuestro país cada año. Con el objetivo europeo en el horizonte más próximo, la cita de Antequera no ha defraudado prácticamente a nadie. Con sus sempiternas luces y sombras, como en todo campeonato de este calibre, el precio a pagar por los sinsabores ha resultado esta vez eclipsado por muchas y muy buenas noticias. A desgranar todo, tanto lo bueno como lo malo, en las siguientes líneas que nos ocupan.


* Fotos: RFEA, The Wang Connection y Twitter


La velocidad albergaba desde su raíz el paradigma de la alternancia entre la veteranía y la inexperiencia, la madurez y la impericia, la analogía y la sorpresa. Segundos calificativos, en el caso masculino, invadían la prueba más rauda en pista cubierta, los 60 metros, donde la imperial figura de nuestro más insigne velocista Ángel David Rodríguez se veía superada por la fuerza y el talento de una efigie que comienza a tornarse en realidad más que en promesa, por edad. El andaluz Arián Téllez, con un fantástico 6.74 (aderezado con un 6.76 en la eliminatoria, reaccionado en 490 milésimas, digno de estudio), sorprendía al favorito Rodríguez, al que se le sigue resistiendo su sexto título individual bajo techo, condenado a un par de apoyos imperfectos, y sin margen de maniobra. La prueba femenina no deparó sorpresas, y quien partía como favorita teórica hizo valer su condición. La barcelonesa Cristina Lara se coronó sin desvirtuar las apuestas, con solvencia y determinación en su primer gran triunfo absoluto. Vencía en esta misma pista la pasada semana en el Nacional Promesa, y hacía lo propio el sábado en la máxima categoría. Camino de los 20 años que cumplirá en agosto, 7.49 en la final, para superar a Estela García. Precisamente la de Vilanova i la Geltrú conseguía la victoria en los 200m, imponiéndose en la final B, con 23.95, su mejor marca de esta temporada. Poco pudo hacer Alazne Furundarena, que llegaba como líder del ránking, y que con 24.21 perdía incluso el subcampeonato en última instancia ante el aplomo en la Final A de Elena Moreno24.20 y marca personal. En chicos, sin sorpresas. Alberto Salcedo, con marca personal, 21.29, dejaba claro quién era el favorito de la vuelta a la pista con su segundo triunfo absoluto.

El 400m se planteaba como una de las pruebas estrella del Campeonato. No defraudó en absoluto. Con ambas finales disputadas en la jornada del domingo, ya en las preliminares caían dos mínimas masculinas: Samuel García y Pau Fradera. Ambos las mejorarían en una preciosa final. 46.80 para el canario, y 46.87 para el catalán, billetes directos a Praga y marcas personales, en una carrera en la que poco más pudo hacer, pese a reinar buena parte de la prueba en cabeza, un luchador Mark Ujakpor (47.32, sin mínima). No hubo sorpresa en la figura de un Lucas Bua, quinto, que seguirá creciendo, sin duda.
Si la masculina era enmarcada como espléndida, la femenina destaparía un duelo de una belleza inmaculada entre el brillante final de Indira Terrero y la determinación desbocada de Aauri Bokesa. La madrileña de zancada imperial comandaba hasta el último instante, cuando una furia controlada podía con ella a escasos metros de la línea de meta. Ambas con mínima acreditada antes de Antequera, sellaban su pasaporte directo hacia Chequia, 52.64 y 52.86, marca personal en el caso de Aauri, en una prueba que, con estos dos talentos, coloca a España en zona noble en pos de repetir la medalla de bronce lograda en Zurich por Indira.

El mediofondo, comenzando por la figura del 800m, tuvo una de sorpresa y una de habitualidad. La segunda, la protagonizó un Kevin López que suma su cuarto título consecutivo bajo techo, y que parece no tener rival nacional en una carrera que quiso controlar y controló desde el mismo disparo. Un renacido Luis Alberto Marco arrebataba el subcampeonato a David Palacio en las postrimerías. Sensacional imagen la del trío sevillano, que es más que posible que acuda en bloque a Praga (teniendo en cuenta la más que posible baja de Manolo Olmedo).
La sorpresa, la derrota de la teórica favorita en las cuatro vueltas femeninas. Sensacional triunfo de una siempre heroica Esther Guerrero, en una batalla de proporciones épicas mano a mano ante Victoria Sauleda. La única mediofondista nacional con mínima para el Europeo debía conformarse con el subcampeonato en una carrera para el recuerdo. Fantástica Laura Valdés con su bronce, por delante de una Zoya Naumov venida a menos.

En una de las pruebas eternas del atletismo español, la lucha pretendía deparar inolvidables carreras. Sólo Olmedo con mínima en 800m y 1.500m, representaba a su vez la nota negativa, no de la prueba, sino quizá de los Campeonatos. En un brillante estado de forma, un pinchazo en un gemelo lo detuvo en su camino hacia el Europeo. A día de hoy, la impresión es que guardará la ropa para asaltar el tartán al aire libre.
La magnífica victoria de Solange Pereira en el 1.500m sólo entristeció levemente su grandeza por la ausencia de registro válido para Praga, registro que se ha resistido hasta casi sus últimas consecuencias. Subcampeonato para una Isabel Macías que termina así con un desafortunado invierno, y bronce fantástico para la veterana Montse Mas. Jóvenes valores, como Leticia Fernández y Marta Pérez, cuarta y quinta, seguirán esperando la oportunidad de demostrar el talento que atesoran (ver vídeo).
Una de las imágenes de Antequera. Un nombre: Adel Mechaal. En una jornada de sábado para el recuerdo, era capaz de vencer con una estrepitosa exuberancia en uno de las mejores finales de 3.000m de los últimos años, y apenas quince minutos después, clasificarse con solvencia para la final del milquinientos del domingo. Una hombrada que ofrece un cariz casi legendario a juzgar por la candidez de un catalán de tan sólo 24 años. No conforme con la maravillosa victoria en los tres kilómetros en bellísima lucha con el eterno Jesús España, encarnizado rival hasta el último metro, Adel se convertía en el único atleta en la historia de los Campeonatos capaz de lograr tan grandioso doblete. Por detrás, un Carlos Alonso en estado de gracia se imponía a rivales de valiosa entidad, como Víctor García, Roberto Alaiz o Alberto Sánchez Pinilla. Su intención, ya anunciada, es viajar a Praga a disputar solamente el 3.000m con garantías, pese a su quinto lugar en el ránking europeo de 1.500m (3:38.30). Su estado de forma, visto lo visto en Antequera, es escandaloso. Su tremenda fuerza y la infinita elegancia de su descomunal zancada, una de las imágenes del Campeonato, sin duda alguna.
Y para recordar también, una valiente en mayúsculas. Una de esas actuaciones que encandilan al universo atlético aún viéndose superadas y malogrando un triunfo que rozaba con los dedos. Laura Méndez, clara líder del año, y favorita casi sin duda en esta final, se lanzaba desde casi el primer metro a tumba abierta a por los 9:08.00 que acreditaran mínima, sin casi otra oportunidad en el horizonte. En solitario, mostrando un arrojo y una bravura dignas del mayor aplauso, Méndez era incapaz de contener el fantástico 'rush' final de Elena García Grimau, merecidísimo oro en una de esas carreras que el asistente guarda con mezcla de cariño y contrariedad en su retina, por la ecuanimidad del resultado en lo que atañe al justo vencedor, y la valentía del derrotado, que se lanzó al vacío en busca de la gloria. Fuera como fuese, una carrera, de nuevo, para recordar una y otra vez (ver vídeo).

Los 60 metros vallas deparaban dos sensacionales victorias. Por un lado, entre sensacional y amarga, la de Jackson Quiñónez. Octavo título para el mejor vallista corto de nuestro país en la última década, pero mínima que se iba por el sumidero por apenas una centésima. Lo vale, y lo tiene, pero no pudo ser. La sensación, la que siempre ha transmitido: una fiereza desbocada sobre el obstáculo para el plusmarquista al aire libre y en pista cubierta. Por otro, Josephine Onyia rebajaba hasta en dos ocasiones la mínima europea, que ya ostentaba, venciendo con solvencia a Caridad Jerez, brillante mínima, con marca personal incluída (8.15), y a la prometedora Teresa Errandonea, que igualaba su mejor registro (8.35). En marcas de este calibre, Onyia estará en la final de Praga (8.01, 6ª europea).

Salto de altura sin sorpresas en ninguno de los dos géneros. Ruth Beitia sigue brillando en solitario en la disciplina a nivel nacional, y se agotan los calificativos ante una atleta de una dimensión gigantesca. De nuevo, firme candidata a medalla en Praga. Y sería el duodécimo metal internacional, en caso de conseguirlo. No pudo con 1.97m, quedándose en 1.95m a la segunda. Poco más que añadir ante la mejor atleta de la historia de nuestro atletismo. Interesantes registros para una gran Gema Martín-Pozuelo (1.85m), y Raquel Álvarez y Cristina Ferrando (1.82m; bronce para Álvarez por menor número de nulos).
Los chicos disputaron una brillante final. Nunca mejor dicho, una final de altura. El favorito, Miguel Ángel Sancho, con mínima en el bolsillo (2.24m) no defraudaba. Pero por si había dudas, volvía a superar el listón sobre los 224 centímetros. Fantástica lucha entre el campeón vigente, David Bolado (2.20m), y el triunfador en 2013 al aire libre, Simón Siverio (2.17m). Ambos intentaron la mínima sin éxito.

Dos nombres propios en la pértigaDidac Salas y Naroa Agirre. Tercer título indoor para el joven barcelonés, muy sólo en su concurso tras el complicado invierno de Igor Bychkov. Duodécimo título bajo techo (vigésimo en total) para la curtida donostiarra, solitaria de por sí en una disciplina que hace años que lleva su nombre. El denominador de ambas victorias fue la incapacidad para lograr el 5.55m y 4.45m, respectivamente, que se exigían como mínimos para acudir a Praga. Salvo milagro de última hora, no habrá pertiguistas en la delegación española.

Concha Montaner triunfaba el sábado en la longitud femenina. Once títulos en pista cubierta (siete al aire libre) para una histórica de los saltos horizontales nacionales. Con sólo dos saltos válidos (6.44m en el tercero, haciéndose a la idea del riesgo adoptado) sin mínima (que intentará esta semana), pero con un nuevo título bajo el brazo. Mar Jover, segunda con 6.36m, y Fátima Diame, tercera con 6.33m, completaban el podio. Esta última, lesionada, no pudo participar finalmente en el 60m, donde también estaba inscrita. En la prueba masculina, la cautelosa y prudente ausencia de Eusebio Cáceres (ya con mínima, 8.16m, 2º en el ránking europeo) dejaba a Jean Marie Okutu como máximo favorito ante la victoria. No defraudó el gallego: con algún nulo de esos de aguantar la respiración, 7.96m (marca personal) y billete hacia Praga. Tercer entorchado consecutivo.


El triple salto deparó un bellísimo concurso a nivel general. En primer lugar, por el duelo a tres bandas en la competición femenina entre Patricia SarrapioRuth Marie Ndoumbe y Ana Peleteiro. Sexto triunfo indoor para la madrileña (cuarto consecutivo), y plaza segura para el Europeo con un brillante vuelo sobre 13.94m. A tan sólo 9 centímetros, e igualando la mínima exigida, la acompañará una gran Ruth Ndoumbe, plusmarca personal (13.85m). Con 13.68m, las lágrimas de Peleteiro al finalizar el concurso dejaron más regusto de emoción por un ansiado retorno a la élite tras una complicada lesión que por una derrota o ausencia en el Europeo. En líneas generales, un concurso de enorme nivel y emoción hasta el último salto.
Por si fuera poco, la modalidad iba a asestar, con sonora rotundidad, el penúltimo golpe de mano que le faltaba para instalarse en la cúspide del actual momento por el que atraviesa nuestro atletismo. El castellonense Pablo Torrijos se convertía en el único triplista en la historia nacional capaz de sobrepasar la estoica barrera de los diecisiete metros. En un vuelo de sublime plasticidad, Torrijos alzaba los brazos al cielo en éxtasis, al ver sobreimpresionada en el marcador una marca casi de otra galaxia. 17.03m en un inolvidable tercer salto, viaje a Praga con los gastos pagados, plusmarca nacional absoluta (nadie ha saltado más, ni al aire libre, ni en pista cubierta), y primer escalón en el tablón europeo, superando en más de cuarenta centímetros su marca personal. En esta línea, candidato a todo en la capital checa. Soberbio. No era suficiente la emoción, que con el concurso llegando a su fin Jorge Gimeno decidía que Torrijos no iría sólo al Europeo. 16.67m, subcampeonato, marca personal y marca mínima.

Sin sorpresas en el lanzamiento de peso. Porque un estratosférico 20.66m de Borja Vivas para dominar con mano de hierro el ránking nacional, y colocarse sexto de Europa ya no puede considerarse una sorpresa. Récord de los Campeonatos, borrando de lo alto de la lista al coloso Manuel MartínezSensacional el nivel del peso español, con Yioser Toledo (19.95m, marca personal) y Carlos Tobalina (19.89m) como secundarios de auténtico lujo. Un tridente de un nivel supremo para acudir con garantías al Campeonato de Europa. Y con un Vivas, crecido ante un público que lo adora, y con una asombrosa capacidad y lucidez para superar los 20 metros de manera casi constante (lanzó 19.98m en el primer intento con una facilidad exasperante), que se plantará en Praga igual que se plantó en Zurich: sin miedo a nada, y dispuesto a todo.
Úrsula Ruiz, en un concurso igualado en lo que no concernía al primer puesto, pero sin historia, se hacía con su sexto título consecutivo (unido a los ocho consecutivos al aire libre). No refrendó su mínima (17.68m hace dos semanas en Zaragoza), pero estará en Praga.

Y en las combinadas, apasionantes pruebas y apasionantes finales de concurso. En el pentathlon, la gloria pasó, contra cierto pronóstico, por María Caridad Hernández, en un 800m final de auténtico infarto. Marca personal, con 4.070 puntos, venciendo a una gran Yanira Soto (4.068p), y a la campeona en 2012, Laura Ginés (4.045p). Para entender el nivel del concurso, nueve marcas personales entre las doce participantes (sin incluir a la noruega Ida Marcussen, que ganó el concurso como invitada, pero sin contar para el Campeonato).
En el heptathlon, la historia quería encargarse de ofrecernos uno de los más salvajes concursos que hayan conocido los Campeonatos de España. Un atleta promesa de segundo año. Un registro trascendental. Todo, en fiera pugna contra una figura de inmenso calado en nuestro atletismo. El récord de España del enorme Antonio Peñalver (6.062p en Génova, un curioso 29 de febrero de 1992) se tambaleaba como nunca antes hasta este momento. El onilense Jorge Ureña vencía en todas las pruebas (excepto el segundo puesto, por un centímetro, en peso), liderando de manera férrea desde el primer segundo. El listón de la pértiga no aceptó un 4.80m por respuesta, que muy posiblemente le hubiera catapultado hasta el récord de España. Un inalcanzable 'mil' por debajo de 2:39.00 le hubiera otorgado la recompensa. Se quedó en 2:40.06. Sólo 11 puntos para igualar a 'Superman' Peñalver. A 12 escalones de un registro añejo y que sonaba a inalcanzable. Ya no lo es. 6.051 puntos, mejorando en 276 su récord nacional promesa, que ya es historia, y segundo registro español de todos los tiempos.






Esta fue la historia de un Campeonato. Con luchas. Con hambre. Con decepciones. Con despedidas (especial mención al bravo 'combinero' Óscar González Garrido). Con sonados triunfos y amargas derrotas. Con superación, ansiedad, nervios. Gestos e imágenes para el recuerdo. Con nombres propios. Con marcas. Con gloria.

Con ilusión. Eso se desprende de lo que hemos digerido poco a poco, a fuego lento, horas después de concluir la batalla, en el manso y sosegado sentir del desenlace. Con pruebas en momentos bajos. Otras, en las que no ha habido manera de consolidar mínimas. Con nivel, pero quizá no suficiente para una fiera contienda de nivel continental. Pero, por otro lado, con especialidades en claro auge, o con figuras de máximo esplendor que lucharán decididamente por presea, o con nichos de pruebas con poca o ninguna tradición histórica que se han convertido en apuestas decididas por la juventud, el talento y el triunfo.
Algún que otro lunar. No nos equivoquemos, no todo es positivo. Pero con más de enseñar que de esconder. Momentos históricos en el lanzamiento de peso masculino, los 400 metros, la altura femenina, el triple salto o la longitud masculina. Dudas en el mediofondo y en la pértiga. Nivel en el fondo. Regularidad en los más rápidos, pero a falta de un paso definitivo en firme, que llegará, a juzgar por el talento latente. Ocho nuevas mínimas para el inminente Campeonato de Europa. Y ya son 34 en total, conseguidas por 32 atletas, a la espera de conocer el equipo completo que nos representará en Praga (se dará a conocer el 24 de febrero, con margen hasta el 26 para completar nuevas marcas, siempre que la selección no haya sido completada con tres atletas por prueba en el Campeonato de España).
Pero, en definitiva, una brizna de ilusión. Una puerta entreabierta hacia la recuperación de un atletismo con tintes de esperanza. Con eso nos conformamos, si es que sigue creciendo de manera inteligente. Y si es que sigue aflorando el talento. Que lo hay, y mucho.




MÍNIMAS PARA PRAGA CONSEGUIDAS EN ANTEQUERA 2015 (no conseguidas anteriormente):



● Ángel David Rodríguez - 6.68
● Samuel García - 46.80
● Pau Fradera - 46.87
● Jean-Marie Okutu - 7.96m
● Jorge Gimeno - 16.67m
● Caridad Jerez - 8.15
● Patricia Sarrapio - 13.94m
● Ruth Marie Ndoumbe - 13.85m



TODAS LAS MÍNIMAS CONSEGUIDAS HASTA EL MOMENTO



RÉCORDS BATIDOS DURANTE EL CAMPEONATO:

● Pablo Torrijos (Triple Salto) - 17.03m - Récord de España (Domingo 22/02/2015)

● Borja Vivas (Peso) - 20.66m - Récord de los Campeonatos (Sábado 21/02/2015)

● Jorge Ureña (Heptathlon) - 6.051p - Récord de los Campeonatos (Domingo 22/02/2015)

● Jorge Ureña (Longitud Heptathlon) - 7.58m - Récord de los Campeonatos (Sábado 21/02/2015)









2 comentarios :

  1. Me ha parecido un Campeonato de Luces y de Sombras, destacando sobremanera, el momento de forma de Borja Vivas, Torrijos y Miguel Ángel Sancho. Preocupante el medio fondo masculino y femenino. Marcas pobres, muy lejos de las mínimas para Praga..

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    1. Nacho, así como otros sí que me han parecido campeonatos con muchas sombras, no he visto tantas en Antequera. En el fondo y mediofondo, nada nuevo bajo el sol. La calidad de las marcas hay que verla en los controles y competiciones previas, no en el Campeonato de España, que lo que se busca es el puesto. Y aún así, hay 5 (4+1) atletas en 800m, 4 (4+0) en 1.500m y 6 (6+0) en 3.000m con mínima. No veo tantas sombras, de verdad. Un saludo!!

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