22 de noviembre de 2014

¿Por qué Lavillenie y Adams?




El pertiguista francés Renaud Lavillenie y la lanzadora de peso neozelandesa Valerie Adams han sido galardonados, en la Gala que anualmente celebra la IAAF, como 'Atletas del Año 2014'.
El recórdman mundial en pista cubierta superó en la elección al prodigioso qatarí Mutaz Barshim, y al plusmarquista de maratón, el keniano Dennis Kimetto. Por su parte, Adams se impuso a la fondista etíope Genzebe Dibaba y a la holandesa 'voladora', Dafne Schippers.

Como curiosidad, se trata de la primera vez, en las veintisiete ocasiones en las que se ha entregado este premio, que dos atletas del 'field', dos atletas de concurso, se proclaman vencedores. Profundizando en ello, y enalteciendo la decisión (cualquier decisión, a estos niveles, hubiera sido más que apropiada), pasamos a valorar las razones por las cuales la IAAF ha considerado que Lavillenie y Adams son dignos merecedores de tal galardón.



RENAUD LAVILLENIE

Se trata del primer pertiguista de la historia que consigue la distinción. Es, además, el primer europeo vencedor desde que el jabalinista Jan Železný lo ganara en el año 2000.
Lavillenie ya venía avisando, a finales de 2013, de su excelso momento de forma, especialmente con un soberbio 5.93m en Aulnay-sous-Bois. El inicio de 2014 no era más que el preludio de un invierno trascendental, tanto en su carrera, como en el devenir de la disciplina.
El periplo se inicia con la doble fractura del récord nacional francés. La primera, un flamante vuelo de 6.04m en Rouen, el 25 de enero. La segunda, seis días más tarde en la fría Polonia, en Bydgoszcz. Un 6.08m para acercarse aún más a la leyenda. Sólo Bubka en el horizonte. La antesala de lo mágico.
Si era el ucraniano el punto de partida, con un golpe de mano Lavillenie iba a sobrepasarlo por la izquierda a inusitada velocidad. El 15 de febrero, en la morada del enemigo, en las mismas fauces del elíseo, un prodigioso vuelo sobre 6 metros y 16 centímetros esfumaba en un abrir y cerrar de ojos un récord que ya duraba casi 11 años. A apenas seis días de que se cumpliera la efeméride, y con la ironía añadida de que ocurriera en la propia casa de Bubka, y ante su atenta y aprensiva mirada, Renaud se convertía en el ser humano que más alto hubiera volado jamás sobre un listón. Tanto por el hecho en sí, como por la circunstancia en la que se consiguió (en casa de Bubka, y con su propia presencia) el acontecimiento adquiría carices casi heroicos.
Con el júbilo desatado, la barra ascendía otros cinco centímetros a petición del francés, y su intento sobre ese 6.21m concluía en un mal apoyo en la caída, y un corte leve pero aparatoso en el talón. Épico desenlace para una primera parte de la temporada majestuosa.
Su trayectoria, tras su regreso, no pudo ser más celebrada. Cinco victorias en la Diamond League, en otras tantas citas (Shanghai, Eugene, Oslo, Lausana y París). Buena obertura de cara al Europeo. Zürich deparaba una victoria que convertía su reinado continental en una triple corona consecutiva de carácter inapelable. El enjugo de la victoria tras la sorprendente derrota de Moscú, un año antes. Mientras Lavillenie seguía cosechando saltos por encima de 5.90m (altura con la que se proclamaba campeón de Europa en Zürich), sus rivales no podían sino escudriñar acatar en la distancia la bravura implacable del yugo del general francés.
Con su victoria posterior en el último meeting de la Diamond League, en Bruselas, donde conseguía la mejor marca mundial del año el 5 de septiembre, volando sobre 5.93m, se convertía en el único atleta en la historia en vencer por quinta vez la general de la Diamond League.
Con una nueva victoria en la Continental Cup, y capitaneando al equipo europeo hacia el triunfo en Marrakech, Lavillenie daba por concluida su temporada.
Su único lunar, sus tres nulos sobre 5.60m en la DN Galan de Estocolmo, el 21 de agosto, eso sí, en plena resaca de agenciarse el oro de Zürich. Exiguo yerro en un año prodigioso.



VALERIE ADAMS

La primera lanzadora femenina en conquistar este galardón. Y, quizás, el destino iba a desear que no fuera otra. Sin necesidad de lanzar tanto ni tan lejos como en otras temporadas, Valerie Adams no encontraba rival para alzar su séptimo título mundial (tercero indoor, que hubiera podido ser el cuarto, consecutivo además, de no ser por aquel descomunal último lanzamiento de la dopada Nadzeya Ostapchuk en Doha '10).
En un año en el que ha sufrido en exceso con las lesiones (fue operada en invierno, y posteriormente, se sometió a una doble intervención, en el hombro izquierdo y el codo derecho, a finales de septiembre), la neozelandesa ha demostrado un poderío de tal magnitud que se ha reflejado, por ejemplo, en su dictadura absoluta en la Diamond League: siete victorias de siete concursos (Doha, Roma, Nueva York, Lausana, Mónaco, Glasgow y Bruselas).


No fue menos su inapelable victoria en los Juegos de la Commonwealth (donde se alzaba con su tercer oro consecutivo, con 19.88m). Con cuatro lanzamientos por encima de los 19 metros, incluso su peor lanzamiento (19.58m) le hubiera bastado... para vencer por más de un metro a la segunda clasificada. Si, han leído bien. Por más de un metro.
Líder del año tanto al aire libre como en pista cubierta, el Ergo Arena de Sopot asistía impávido el 8 de marzo a su descomunal 20.67m. Tras haber lanzado 20.11m a la primera en la calificación, su concurso en la final reveló cinco lanzamientos por encima de los 20 metros y un nulo. Simplemente grandioso.
Sin grandes campeonatos al aire libre en el horizonte, Adams se permitió el lujo de lograr las cinco mejores marcas outdoor del año, siete de las diez mejores, lanzando en ocho ocasiones por encima de los 20 metros. Su 20.59m del 5 de septiembre, en Bruselas, resulta poco menos que colosal para sus rivales (además, récord del meeting). Sólo la germana Christina Schwanitz, con cuatro lanzamientos por encima de 20 metros (20.22m), se aproximó tímidamente al gigantesco mito maorí.
La única tacha de su temporada, su renuncia a última hora a participar en la Continental Cup de Marrakech, en junio, por una reacción alérgica a un analgésico.
Sin embargo, su inapelable y tiránica dictadura en el lanzamiento de peso mundial, ha añadido 14 nuevas victorias durante este año, que, unidas a su ya formidable racha previa, alzan a Valerie Adams al estatus de mito viviente. Ni más ni menos que 56 victorias de manera consecutiva (desde agosto de 2010). Aunque se encuentre lejos de las inalcanzables plusmarcas mundiales de aquellos lejanos (y turbios) años ochenta, podríamos aseverar, casi sin que nos temblara el pulso, que nos encontramos ante la mejor lanzadora de peso de la historia.




4 comentarios :

  1. Muy justos los premios,sobre todo el de Lavillenie,es un espectaculo ver saltar al saltamontes !!!
    Respecto a Valery Adams totalmente de acuerdo que es la mejor lanzadora de la historia,aunque yo creia que lo ganaria Dibaba.

    Saludos,me encanta tu blog

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Juan.
      A estos niveles, creo que cualquiera de los seis candidatos hubiera sido justo y más que digno vencedor del galardón. Sin embargo, repasando su año, Lavillenie y Adams parecen sobresalir. Espectacular su 2014.

      Muchas gracias amigo. Saludos!!

      Eliminar
  2. También considero justo el veredicto. Lavillenie es de lo más espectacular que se puede ver ahora mismo en todo el deporte mundial.
    Adams arrasa, por tanto lo merece. Genzebe Dibaba empezó muy fuerte en piesta cubierta, pero en verano no ha refrendado aquel nivel. Por cierto, no sé si se ha dicho, pero es hermana del jugador Steven Adams de los Oklahoma City Thunder de la NBA, un armario de 2.08 que se mueve con bastante gracilidad y creo que son 18 hermanos o algo así, de mismo padre y distintas madres.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto Carlos. 18 hermanos. Y aparte de Steven, creo recordar que tiene algún hermano más jugador de baloncesto.
      Los veredictos son explicados en el artículo, aunque, como dije en un comentario anterior, cualquiera de los seis hubiera sido un ganador/a más que digno/a, y hubiéramos intentado refrendar los resultados igualmente.
      Sin embargo, sí que creo que las elecciones son más que acertadas, obviando alguna ausencia destacada en la lista de nominados/as.

      Saludos!!

      Eliminar