17 de enero de 2014

Pasarán Más de Mil Años... Récord del Mundo de 1.500m (F)


Hoy, para conmemorar la entrada número 100 desde que comenzamos allá por mayo, os traemos una de esas plusmarcas que no solamente se mantiene inalterables con el pasar de los años, sino que se trata, posiblemente, de una de las más difíciles (por no hablar de algo imposible) de batir.

Qu Yunxia en Stuttgart '93
El récord mundial de los 1.500m femeninos ha evolucionado de forma fulgurante desde que en el año 1967 la Amateur Athletics Federation (organismo predecesor de la actual IAAF) reconociera la plusmarca de la británica Anne Rosemary Smith como el primer récord mundial de la prueba. Maria Gommers, Paola Pigni y Jaroslava Jehlicková se encargarían, hasta el final de la década de los sesenta, de rebajar la plusmarca de Smith desde los 4:17.3 hasta los 4:10.7 que acreditara la checoslovaca en 1969.
En 1971, la alemana oriental Karin Burneleit era la primera mujer capaz de rebajar la barrera de los 4 minutos y 10 segundos (4:09.6), y en poco más de un año, era la soviética Lyudmila Bragina la que iría arañando paulatinamente el crono, hasta detenerlo en unos increíbles 4:01.38 en Münich, el 9 de septiembre de 1972, durante los Juegos Olímpicos, la primera vez que en ellos se disputaba el 1.500m de mujeres. Un mordisco de más de ocho segundos en apenas catorce meses. Para más inri, la marca era batida durante aquellos Juegos hasta en tres ocasiones por Bragina (en la primera serie, en la segunda semifinal y por último, como hemos dicho, en la final). Impensable. La siguiente barrera, los 4 minutos.

Iba a ser otra soviética, Tatyana Kazankina, la atleta capaz de conseguir lo que apenas una década atrás era casi inconcebible. Desde junio del 76, cuando conseguía en la ciudad de la región moscovita de Podolsk correr en 3:56.0, pasando por el 3:55.0 de Moscú cuatro años después, hasta su último récord mundial3:52.47, el 3 de agosto de 1980 en Zürich, Kazankina lograba la proeza de, en ocho años, arañar nueve segundos a la plusmarca de Bragina. Kazankina, que lograría el oro en 800m y 1.500m en los JJOO de Montreal '76, y el mismo metal en los 1.500m de los JJOO de Moscú '80, acabaría por ser suspendida en 1984, tras negarse a ser sometida a un control antidopaje después de ganar una prueba celebrada en París. La sanción de 18 meses la retiraría del atletismo. Sus marcas siguen vigentes.

Pero no sería hasta bien entrados los años noventa, más de una década después, tras los escándalos de dopaje sistemático y de Estado de la antigua República Democrática Alemana, y los innumerables casos acontecidos tanto en Estados Unidos como en la antigua Unión Soviética, cuando el mundo asistiría impertérrito al dominio del gran gigante asiático en el mediofondo y fondo mundial femenino. China llegaba para quedarse. O eso pensábamos.

Qu Yunxia, medalla de bronce en el 1.500m de los JJOO de Barcelona '92, y campeona mundial de 3.000m en el Campeonato de Stuttgart en 1993, iba a establecer el 11 de septiembre de 1993 en Pekín una marca que, a día de hoy, resulta impensable no sólo que pueda ser batida, sino que ninguna atleta pueda siquiera acercarse a ella. 3 minutos, 50 segundos y 46 centésimas. Tal era el nivel de las fondistas chinas, que en aquella carrera, su compatriota Wang Junxia (que conseguía sólo tres días antes, en la misma pista, el récord mundial vigente de 10.000m, y el día 13, el récord absoluto vigente de 3.000m), conseguía también superar la marca de Kazankina, haciéndose con el segundo mejor registro de todos los tiempos.
Pekín, 11 de septiembre de 1993,
récord mundial de 1.500m
Tanto en el caso de Qu como en el de Wang, una auténtica barbaridad, teniendo en cuenta sobretodo cuáles han sido las mejores marcas anuales de todos los años posteriores a 1993, y sobretodo en el caso de Qu, valorando sus otras marcas, tanto antes como después de aquella temporada.
La historia cuenta que ambas atletas entrenaban bajo las órdenes de Ma Junren, en lo que dio a llamarse "El Ejército de Ma".
Junren, uno de los entrenadores más controvertidos y misteriosos de la historia del atletismo, desveló que la pócima para que sus atletas consiguieran resultados y marcas extraordinarias era el durísimo entrenamiento, un remedio que mezclaba ginseng y hongos fermentados de gusano, con sangre de tortuga. Tras provocar, por su carácter difícil, su ego descomunal y sus métodos infames, que prácticamente todas sus atletas lo abandonaran, consiguió reunir un nuevo equipo de entrenamiento de mujeres para los Juegos de Sydney 2000. Ninguna de ellas pudo participar al no ser admitidos los controles sanguíneos previos, siendo Junren destituido de su cargo. Un año después de aquello, dos atletas entrenadas por Junren (Song LiQing y Yin Lili) daban positivo por testosterona, circunstancia que, tras dos años de sanción, acabaría a la postre con sus carreras.


Para hacerse una idea de la monstruosa dimensión de la marca de Qu, la actual dominadora mundial de la prueba, la sueca (nacida etíope) Abeba Aregawi, vigente campeona del mundo y de Europa, y que ejerce la tiranía de su calidad en la prueba reina del mediofondo, posee una "discreta" plusmarca personal de 3:56.54. Es decir, la friolera de más de seis segundos por encima del récord mundial que aún ostenta Qu.

La china, cuya carrera atlética terminó de forma casi brusca e imprevista, y que tuvo un conato de regreso en 1997, vive actualmente en la región conocida como Dongbei, y ejerce como profesora de Educación Física desde 1999.
Una trayectoria marcada por un récord, y que, desafortunadamente, como otros récords que perduran hoy día, se ennegrece, más o menos menos tímidamente, por los turbios acontecimientos que rodearon durante aquellos años al atletismo chino, siguiendo la estela dejada por la RDA y la URSS.

Qu Junxia, que confiesa que apenas le da importancia a lo que consiguió, vivirá aunque no lo quiera hasta que este récord se rompa señalada por la sombra de la duda.






5 comentarios :

  1. Pues si una marca de otro mundo, aunque la más absurda probablemente sea el falso 10.49 de Florence Griffith.
    Primero porque la probabilidad del uso de dopaje es casi absoluta y segundo porque admitido hasta por la propia IAAF en esa carrera hubo un ventarrón importante y el anemómetro se murió (dio 0.0).
    Estúpidamente por tanto se esta dando por válida una marca que de ninguna manera debería serlo.

    Para hacernos la idea casi nadie baja de 10.80 y con suerte se acercan al 10.70.
    Y eso excelentes sprinters como SAFP o Jeter los últimos años (que pilló un sorprendene 10.64 el día del 9.69 ventoso de Gay).

    Como referencia SAFP ha bajado 8 veces de 10.80 mientras que Jeter 5.
    La malograda Florecence Griffith aún mas sospechoso: Con semejantes marcas que consiguió, apenas 4 veces, TODAS ellas en el transcurso de 2 meses en ese dudoso 1988(en trials y JJOO) siendo su 5ª marca casi 10.90¡¡¡¡¡
    El récord en este sub 10.80 lo tiene la talentosa Marion Jones con nada menos que 13.
    Lástima que llegado el momento y probablemente para conseguir la proeza de 5 oros en unos JJOO (estuvo cerca de conseguirlo) recurriese al dopaje.

    Un saludo

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    1. Como siempre, un placer que estés por aquí, amigo.
      Supongo que, aunque las sospechas son notabilísimas (tanto en el caso Qu, como en el caso que nos comentas de Griffith), es muy complicado tomar una decisión cuando no hay certezas de que existiera dopaje. Es decir, estoy contigo en que todos los indicios apuntan a que Florence se dopó. Nada tan sospechoso como 4 marcas durante un sólo año tan alejadas de la 5ª mejor. Pero si no hay positivos, no hay pruebas, no constatación... no hay manera de hacer nada. Hablamos de muchas marcas... Qu Yunxia, Wang Junxia, Florence Griffith, Marita Koch, Jarmila Kratochvilova... es que prácticamente todos los récords que quedan de aquella época están claramente bajo esa sospecha.

      En el caso de las chinas, los hechos relacionados con Ma Junren ya han caído por su propio peso, con lo que las sospechas sobre los récords de Qu Yunxia y Wang Junxia son aún mayores, si cabe.

      Gracias por tu magnífico comentario Harry!! Saludos!!

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  2. Si Chema exacto, aunque tenemos que añadir que en ese 10.49 había con seguridad 3 o 4m/s fácilmente, era un ventarrón en toda regla.
    El anemómetro dio 0.0, estaba "muerto" totalmente y la propia IAAF admite que la prueba se desarrolló con viento ilegal y aún asi se da por válida la marca.
    Es algo sin sentido.

    Saludos compañero

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    1. Muy, muy, muy extraño. Recuerdo la imagen de Chrystie Gaines en los tacos de salida, con el pelo alborotado, moviéndose constantemente... Lo que no se explica es que, aún reconociéndolo, no se anulara entonces y no se haya anulado con el paso de los años.

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  3. Pues este año ha sido batido amigo mio, por la gran genzebe dibaba. El que si q va a durar mil años es el de 10000m, q el registro mas cercao queda a mas de 20 segundos

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